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Hot pilates vs hot yoga: ¿cuál es la diferencia?

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Los dos se hacen en una sala con calor, los dos te hacen sudar y a los dos se les dice clases hot. Pero entrenan cosas distintas, y saber cuál es cuál te ayuda a elegir la indicada para cada día.

Hot pilates: fuerza y control

El hot pilates es el método pilates en una sala cálida: movimientos pequeños y precisos, posiciones sostenidas y mucho trabajo de core, a menudo con accesorios livianos. El calor ayuda a que los músculos entren en calor antes; el trabajo en sí es fuerza, estabilidad y control.

Hot yoga: movilidad y respiración

El hot yoga recorre posturas y secuencias unidas a la respiración. El calor te ayuda a entrar en tu rango con más suavidad, así que el foco pasa a la movilidad, el equilibrio y una mente más tranquila. Se siente menos como levantar y más como alargar.

Cómo se siente cada uno

El hot pilates suele sentirse muscular: ese temblor lento en el core y las piernas. El hot yoga suele sentirse como una exhalación larga. Los dos suben las pulsaciones y los dos te hacen sudar, así que toma agua antes de la clase, no solo durante.

¿Cuál es para ti?

Si buscas un core más fuerte, mejor postura o apoyo para las pesas y el running, empieza por hot pilates. Si buscas movilidad, bajar el estrés o una práctica que te haga ir más lento, empieza por hot yoga. La mayoría saca más provecho alternando: uno construye lo que el otro suelta.

La versión corta

El pilates construye, el yoga suelta. En la misma semana, se cubren entre sí.

—Bueno saber

¿El hot pilates es bueno para principiantes?

Sí, con sentido común: hidrátate, empieza atrás, donde hace menos calor, y descansa cuando lo necesites. Si estás embarazada o tienes alguna condición cardíaca, consulta antes con tu médico.

¿Puedo hacer hot pilates y hot yoga en la misma semana?

Sí, se complementan. En SAMA los dos son parte de la membresía de Mat y Yoga, con el Hot Room incluido.

Sé de los primeros.